Recientemente se dio a conocer la noticia de que en Massachusetts, las autoridades estadounidenses desarticularon una presunta red de fraude matrimonial que llevaba más de 10 años operando, encabezada por Jennifer González, ciudadana estadounidense de origen dominicano.
González cobrará entre 38,000 y 40,000 dólares por cada matrimonio y organizó entre 18 y 20 matrimonios fraudulentos al año durante más de 10 años.
Ante esta situación, el experto en migración, Roque Rodriguez Espaillat, explicó que el matrimonio por negocio ha existido toda la vida, pero que nunca había visto un nivel de fraude de matrimonios tan exagerado como en los últimos tiempos.
El experto dijo que las personas ven este método como una de las vías más fáciles y rápidas para obtener la residencia estadounidense, pero no lo es, porque el gobierno tiene en la mira estas acciones y ya conoce todos los trucos, destacando que con la inteligencia artificial a las autoridades migratorias se les hace más fácil descubrir este tipo de fraudes.
Para realizar este tipo de procesos, Espaillat detalló que en Estados Unidos las personas pueden obtener una licencia para ser notario público y el permiso para casar personas. Con esta licencia, Espaillat dijo que muchos se aprovechan y le solicitan una suma extraordinaria de dinero a las parejas.
Rodríguez Espaillat explicó que un ciudadano americano que realice este tipo de acción puede recibir una multa de hasta US$250,000 dólares y desde cinco años de prisión y, en el caso de la pareja, pueden ser deportados y con la entrada prohibida a Estados Unidos.
Además, la Embaja de Estados Unidos en República Dominicana alertó que las consecuencias de participar en esquemas de matrimonio falso pueden ser graves, incluido el enjuiciamiento, la denegación de la visa y la inhabilitación de la visa para el solicitante principal y sus hijos, lo que les impedirá ingresar a los Estados Unidos.
“Yo quisiera pedirle al público que antes de tomar esa decisión, porque estoy mirando un tren muy grande de personas entrando a Estados Unidos todavía, a pesar de que no le tienen miedo a ICE siquiera, sino que ya tienen un plan porque ya saben de alguien que hace eso”, agregó el especialista migratorio.
Recomendó no viajar por matrimonio por negocios debido a que en cuatro años pueden llegar al país por otras vías, como por ejemplo con una certificación laboral, “hay alternativas legales, pero la gente no tiene paciencia y es una pena“.
Mencionó el caso de una señora de origen dominicano que rompió el récord de todos los tiempos de millones de dólares en formar matrimonios fraudulentos.
Agregó que los costos pueden variar, pero existe un promedio de US$35,000 y que en muchas ocasiones las parejas son estafadas, “porque el ciudadano que se ofrece a muchas veces es drogadicto o tiene una situación económica, lo que hace que chantajea a la persona, le pide dinero más rápido o le pide más después que entra en el negocio y se casan”.
“En todas partes del mundo la gente puede migrar legalmente en cierto tiempo, pero no sé si es que hay un tema económico exagerado actualmente, no solamente en este país, en el mundo entero. Y eso hace que la gente se desespere, pero no es necesario”, mencionó Espaillat.