Los alimentos estarán escasos y caros donde los encuentren, a partir de este verano y el próximo otoño; la Unión Europea, oficialmente, anunció que iniciará racionamiento alimentario. Es serio, imagínense a los europeos pasando hambre, por mala planificación.
La crisis energética genera una crisis alimentaria, porque cerca del 35% de la urea de los fertilizantes, vienen del gas licuado del petróleo. Sin el 35% de los fertilizantes, habrá un déficit de por lo menos 35% en la producción de alimentos, quedarán unos 2,800 millones de personas sin comida a nivel mundial.
Terminaron las importaciones baratas, a la República Dominicana debe volver al campo. Sin perder tiempo, esta primavera, la época de siembra, si quiere tener comida en el verano y el otoño.
Estamos en “modo sobrevivencia”; el turismo caerá en la irrelevancia; ahora un campesino trabajando la tierra es más importante que un multimillonario inversionista turístico.
El presidente Luis Abinader lo sabe, recibió el informe de la agencia energética que advirtió esto, y lo explicó parcialmente en una alocución, sin ofrecer políticas concretas para enfrentarlo. Abinader debe involucrar a los Ministerios de Agricultura y Educación en programas de huertos escolares y familiares; Eso evitará una hambruna durante su segundo gobierno. Cuando no tendría excusas porque tiene experiencia de Estado.
Abinader debe orientar al dominicano hacia la siembra sin demora. Debe invertir en semillas y en lo que sea necesario, incluyendo la educación. Sus bocinas deben promover la siembra, ya están cobrando, que lo justifiquen. O tendrá que “tirar la guardia a la calle” cuando empiecen las protestas por la hambruna.
Abinader debe devolverle al dominicano la responsabilidad de su propia alimentación. Esta crisis “va para largo”: destruyeron unas 60 instalaciones petroleras del Golfo Pérsico, y oleoductos en Pakistán. Estallaron refinerías en Estados Unidos, México, Ecuador, Rusia, y la India. Australia no tiene ni fertilizantes ni combustibles. Europa tiene muy poco combustible y menos fertilizantes.
Si Abinader no tiene un plan mejor, uno más práctico, debe empezar a promover huertos escolares y familiares, comenzando ayer.