A 70 años de la FCES, asumimos el Foro sobre Crimen, Seguridad y Violencia como nuestra Jornada de Investigación 2026, en alianza con el Listín Diario
En un momento en que el crimen, la seguridad y la violencia ocupan un lugar central en la preocupación de la ciudadanía, resulta imprescindible elevar la calidad del debate público. La respuesta a estos fenómenos no puede limitarse a consignas ni a soluciones inmediatas. Requiere análisis, evidencia y una comprensión profunda de la sociedad.
En ese contexto, la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales (FCES) de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) conmemora sus 70 años reafirmando su compromiso histórico con el pensamiento crítico y la producción de conocimiento al servicio del país. Esta conmemoración no es un ejercicio nostálgico, sino una invitación a repensar el papel de la academia frente a los desafíos del presente.
La trayectoria de la FCES da cuenta de esa vocación. El 24 de marzo de 1956, mediante la Ley núm. 4412, se crea la entonces Facultad de Economía y Comercio, con la misión de formar profesionales en el ámbito comercial y económico. Ese mismo día, la Ley 4413 integró a la nueva facultad los cursos del segundo ciclo de la Escuela Superior de Peritos Contadores, fortaleciendo su base académica. Posteriormente, la Ley 4439 del 4 de mayo de 1956 la denominó Facultad de Economía, Finanzas y Comercio, ampliando su alcance institucional. Más adelante, la Ley 5130 del 15 de mayo de 1959 estableció el nombre de Facultad de Ciencias Económicas, en el marco de la reorganización universitaria.
El momento decisivo llegaría el 28 de mayo de 1966, con el Estatuto Orgánico aprobado por el Claustro Universitario en el contexto del Movimiento Renovador. Fue entonces cuando la facultad adoptó su nombre actual: Facultad de Ciencias Económicas y Sociales. Este cambio expresó mucho más que una ampliación nominal. Representó la incorporación de una mirada crítica sobre la realidad social y el compromiso de la universidad con la transformación del país.
A 60 años de aquel Movimiento Renovador, su legado sigue interpelándonos. Reivindicar su espíritu crítico implica asumir que la universidad no puede ser indiferente ante los problemas nacionales, y que su función va más allá de la formación profesional: incluye la producción de conocimiento pertinente y la participación activa en el debate público.
Es desde esa tradición que valoramos la iniciativa del Listín Diario, expresada en su editorial del pasado 16 de marzo, al proponer la realización de un Foro Nacional sobre Crimen, Seguridad y Violencia. Este llamado constituye un aporte significativo al país y reafirma el papel de los medios de comunicación como actores fundamentales en la construcción de una agenda pública informada.
En respuesta a esta propuesta, la FCES ha decidido acoger este foro como su Jornada de Investigación 2026, otorgándole pleno respaldo institucional. Esta decisión expresa la voluntad de articular la academia con los debates más urgentes de la sociedad dominicana, y de poner el conocimiento al servicio de la comprensión y solución de los problemas colectivos.
La alianza con el Listín Diario adquiere, en este sentido, un valor estratégico. En un contexto donde la información muchas veces circula de manera fragmentada o superficial, el vínculo entre universidad y prensa permite enriquecer el debate público, incorporando análisis riguroso y promoviendo una discusión más responsable.
Durante años, la discusión sobre seguridad ha estado dominada por enfoques centrados en el control y el castigo. Sin embargo, la evidencia muestra que estas respuestas, aunque necesarias en determinados contextos, resultan insuficientes si no se abordan las causas estructurales de la criminalidad.
Pensar el crimen desde la sociedad implica reconocer su vínculo con factores como la pobreza, la desigualdad, la exclusión, la precariedad laboral, la desestructuración familiar, las condiciones de vivienda, las debilidades del sistema educativo y las limitaciones en el acceso a servicios de salud. En este sentido, el delito no puede entenderse como un fenómeno aislado, sino como una expresión de dinámicas sociales más amplias.
De ahí la necesidad de que especialistas de las ciencias sociales —sociología, economía, estadística, trabajo social, entre otras— enriquezcan el debate. Sus aportes permiten incorporar evidencia, análisis estructural y comprensión de las realidades concretas, superando visiones simplistas y abriendo paso a políticas públicas más integrales.
Al mismo tiempo, este esfuerzo debe asumirse en clave de articulación académica. La complejidad de los problemas que enfrentamos exige el trabajo conjunto entre facultades, así como la colaboración con otras universidades y centros de investigación. Solo a través de este diálogo amplio será posible construir una comprensión crítica de la realidad nacional.
En ese marco, la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales pone su espacio académico al servicio del país para abordar de manera integral problemáticas estrechamente vinculadas a la criminalidad, tales como la pobreza, la familia, la vivienda, la salud pública, la escuela, el empleo y las oportunidades de desarrollo. Comprender estas dimensiones es fundamental para ir más allá del síntoma y atender las causas profundas de la inseguridad.
A 70 años de su fundación, la FCES reafirma su papel como conciencia crítica de la nación. Y al hacerlo, reivindica también el legado del Movimiento Renovador: una universidad comprometida con su tiempo, abierta al debate y orientada a la transformación social.
El Foro Nacional sobre Crimen, Seguridad y Violencia, organizado en alianza con el Listín Diario y asumido como Jornada de Investigación 2026, se inscribe en esa tradición. Es una oportunidad para pensar colectivamente uno de los problemas más urgentes del país, con rigor, responsabilidad y sentido de futuro.
Porque la seguridad, en última instancia, no se impone: se construye desde la sociedad.
El autor es decano de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la UASD