En la actualidad existen abundantes evidencias sobre la relación independiente entre los triglicéridos y el riesgo cardiovascular, además de documentación suficiente sobre el beneficio de tratar el exceso de triglicéridos para prevenir las enfermedades cardiovasculares.
El número de personas con triglicéridos altos va en aumento y forma paralela con el aumento de la obesidad y la diabetes mellitus, el alcoholismo, el síndrome de resistencia a la insulina, la insuficiencia renal, la ingesta elevada de azúcares refinados y también el uso de medicamentos como los betabloqueadores (indicados en el tratamiento de la hipertensión arterial) y los diuréticos. También a los pacientes sometidos a diálisis.
Cuando comemos, los triglicéridos se combinan con una proteína en la sangre para formar lo que se llama lipoproteínas. Estas partículas de las lipoproteínas contienen colesterol. Para el hígado formar triglicéridos toma los carbohidratos y las proteínas sobrantes de la comida y los convierte en grasa.
Los triglicéridos también provienen de los ácidos grasos que absorbemos a través del intestino, procedente de los alimentos. Desde el punto de vista bioquímico, son el resultado de la unión de tres ácidos grasos y una molécula de glicerina (glicerol).
La concentración alta de triglicéridos en la sangre es un factor de riesgo independiente. Los triglicéridos conforman lo que denominamos el riesgo lipídico residual o remanente, que no es otra cosa que la posibilidad complementaria de sufrir una enfermedad cardiovascular pese a tener un valor normal del colesterol.
Con niveles muy altos de triglicéridos (mayor a 500 mg/di) existen grandes posibilidades de desarrollar una enfermedad con alta mortalidad, conocida como pancreatitis.
Categorías de los niveles de triglicéridos
Normal: menor de 150 mg/dL.
Limítrofe alto: 150 a 199 mg/dL.
Alto: 200 a 499 mg/dL.
Muy alto: 500 mg/dL o superior.
Hay que tomar en cuenta algunas causas que pueden originar valores de triglicéridos altos sin ser real, en especial cuando se lleva la ayuna reglamentaria de 8 horas de la última comida, siendo lo más recomendable que sea de 10 a 12 horas.
Para una buena medición de los triglicéridos en sangre debemos cumplir con los estos requisitos: Ayuna de por lo menos 12 horas.
En la comida anterior a la toma de muestra evitar los azúcares, alcohol y carbohidratos simples.
Dentro de los síntomas a observar en personas con triglicéridos altos y por un largo periodo. Tenemos:
Pancreatitis, agrandamiento del hígado y bazo, xantomas (depósito graso en el tejido subcutáneo), fibromialgia en las mujeres, aparición de vellosidades y acné, ansiedad por comer dulces, caída del pelo, apnea del sueño en el hombre.