El reciente descabezamiento presidencial de Venezuela, aunque fue una copia de Panamá, desconcertó al mundo que creyó que China y Rusia apoyaban a sangre y fuego a la nación sudamericana y había un bueno, un malo y un feo en la geopolítica.
En la vida real el título es “por unos dólares” más porque las naciones que se disputan la hegemonía mundial luchan por sus intereses y ven las naciones como mercados.
Cuando Estados Unidos asumió el control mundial en la década de 1940, lo hizo sobre las ruinas de su madre patria, Gran Bretaña, de la que heredó la expansión del idioma, estilos de gobierno y el peso de una moneda. Fue un trayecto más fácil porque la Segunda Guerra Mundial, aunque fue liderada por naciones capitalistas y una comunista, estaban quebradas económicamente por dos conflictos militares consecutivos.
Estados Unidos, Rusia y China estuvieron en la guerra de 1945 en roles distintos: Norteamérica era el gran suplidor, los bolcheviques el mal necesario, mientras que Asia convulsionaba. Ahora USA, el hegemón, se desguaza: contraviene sus propias reglas y anula las instituciones que creó para gerenciar su imperio. En tanto, los capitalistas rusos levantan una arquitectura de expansión a contrapelo de Europa y, en China, un comunismo revisionista lidera el mundo comercial en una paradoja no prevista en los textos marxistas.
La población mundial observa como Donald Trump blande un gran garrote bajo el viejo esquema Monroe, para reparar el neoimperialismo. El vozarrón del intrépido empresario azota los mares a bordo del anacrónico portaviones, como el de última generación que confronta diversos problemas militares y sanitarios ya que hay filas de 45 minutos para usar el inodoro.
La guerra moderna ha dado un salto brusco por el empleo de tecnologías que evolucionan de un día para otro. El uso de poderosos y supuestamente indetectables proyectiles de gran alcance convierten a los portaviones en blanco fácil, por lo que las estrategias militares tendrán variaciones y, desde luego, nuevos presupuestos.
Rusia, por ejemplo, sacó del archivo militar y modernizó armas de la era soviética las cuales prueba en su guerra contra Ucrania, campo experimental que usan también iraníes y coreanos del norte.
En la jefatura del mundo actualmente hay personas que gobiernan bajo grandes presiones derivadas de la lucha interna en sus respectivas naciones.