“La obesidad no es un problema del año 2030, es un problema de ayer y de hoy que se perpetúa mañana si no hacemos cosas contundentes”. Estas declaraciones de la endocrinóloga y nutrióloga Dolores Mejía, surgen a raíz de las predicciones de la Organización Mundial de la Salud que prevé que, para 2030 habrá 1,200 millones de adultos obesos en el mundo.
Según la OMS en 2022, 2500 millones de adultos (18 años o más) tenían sobrepeso. De ellos, 890 millones eran obesos. De estas cifras la profesional explica que lo que más le preocupa es el hecho de que cerca del 79% de esta población vivía en países con recursos limitados y medios.
“Esto quiere decir que países como nosotros experimentan un incremento sustancial en los números de obesidad. Hemos pasado de la desnutrición a la obesidad en sólo una generación”, sostiene la profesional.
Según datos ofrecidos por la experta, en República Dominicana dos de cada tres dominicanos viven con sobrepeso y uno de cada tres vive con obesidad.
Además, recordó: “El 80% de la mortalidad dominicana se sustenta en enfermedades crónicas no transmisibles y la obesidad es uno de los principales componentes para el desarrollo de estas condiciones”.
La OMS cataloga la obesidad como una enfermedad crónica y la define como un problema que lejos de disminuir, sólo crece. Por ello a la pregunta sobre lo que ha faltado para enfrentar este flagelo y alcanzar números positivos a través de los años, Mejía responde:
“No es cuestión de que la gente ponga de su parte, es que la sociedad y los profesionales de la salud entendamos que es una enfermedad crónica que a la luz del conocimiento actual tiene cura y por las repercusiones que hemos visto que tiene, es un problema de salud que amerita incluso voluntad política con intervenciones como el uso de los GLP-1”, explica.
Cómo tratarla
El GLP-1 es una hormona intestinal natural que regula el azúcar en la sangre y aumenta la saciedad tras comer. Algunos medicamentos están hechos para imitar su acción y tratar la diabetes tipo 2 y la obesidad.
Precisamente, el encuentro con la prensa tuvo como centro anunciar la llegada a República Dominicana de un medicamento inyectable para tratar la obesidad.
Se trata de Wegovy, un tratamiento basado en semaglutida 2.4 mg para el manejo crónico del peso en personas adultas con obesidad o sobrepeso con comorbilidades.
Según las informaciones suministradas, la evidencia ha mostrado beneficios en parámetros metabólicos y un 20% de reducción del riesgo de eventos cardiovasculares mayores, con cambios observables desde las primeras cuatro semanas de uso del tratamiento, dentro de un abordaje médico integral.
Juan Carlos Mercedes, gerente general de Novo Nordisk Centroamérica y El Caribe, firma responsable de la incorporación de este tratamiento en suelo dominicano, señala que este puede ser iniciado por pacientes desde los 12 años y que el mismo está avalado por un estudio realizado a adolescentes.

La compañía es una farmacéutica danesa responsable del abastecimiento de prácticamente el 50% de toda la insulina que se vende y se comercializa en el mundo.
“Hoy contamos con evidencia que nos permite abordar la obesidad desde una perspectiva más integral, entendiendo no solo la reducción de peso, sino también la calidad de esa pérdida y su impacto en la salud metabólica y cardiovascular. Este conocimiento es fundamental para acompañar mejor a los pacientes en el largo plazo”, agrega Mejía.
Otras complicaciones
“En sí misma la obesidad está asociada a más de 14 tipos distintos de cáncer. Entonces, más que una situación de estética, estamos ante una verdadera enfermedad de dimensiones pandémicas”, sostiene Dolores Mejía.
“Me atrevo a afirmar con firmeza que si queremos frenar ese 80% de mortalidad dominicana por enfermedades crónicas no transmisibles, la real y honesta intervención comienza por ese primer paso: abordar la obesidad de manera honesta”, asevera la endocrinóloga y nutrióloga.
La profesional entiende que, en el caso de los pacientes con obesidad, muchas veces no es la falta de voluntad lo que les aqueja, sino que la biología en ocasiones impacta de manera negativa en el alcance de sus objetivos.
Afirma que el rol de los trabajadores de la salud y de la sociedad es acompañar y cuidar. Agrega que la obesidad no define a quien la padece, pero sí hay que saber que la enfermedad en sí misma es un lastre que puede ser tratada.
Cambio de perspectiva en el abordaje
Transformar la manera en que las personas ven, hablan y tratan la obesidad se ha convertido en el propósito de la campaña “Vive Ligero”, un movimiento aliado a la farmacéutica que acompaña a las personas que viven con exceso de peso y les brinda las herramientas para que logren recuperar su bienestar.
“Esto no es un tema físico, no es un tema estético, es un tema de salud. Los acompañamos a tener una vida más activa, más plena y más saludable. No es el camino fácil, es una ayuda”, sostiene Paola Vélez, gerente de mercadeo de la farmacéutica.